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Belén Bancaja - Nazaret (parte 3)

Aquí  nos detendremos ante escenas costumbristas en las que es muy rico el Belén de Bancaja y de paso en aspectos del ritual judío que abunda en este Belén y de los que no podré extenderme demasiado por dos razones, 1) porqué necesitaría más entregas especializadas y 2) porque aburrirían a la mayoría del personal, seguramente. Pero hay una costumbre judía de la que sí incluyo detalle y base histórica, y que fue una novedad de este Belén, como tantas otras: la Mezuzah.

Vemos lo siguiente:

  • Escena 01. Unos niños corren calle abajo bajo un arco, porque han roto un recipiente de barro a una señora que los persigue.
    • La escena está incluida por dos motivos, a) porque es imitable y de alta calidad, y 2) porque es imposible. El análisis de este segundo motivo lo dejo a juicio de mis detractores, en el sentido  cariñoso lo digo y como signo de humildad para que vean que

"en todas partes cuecen habas y en casa a calderadas".

Esta es una de las dos licencias costumbristas que se ha permitido el autor (además de las geográficas e históricas de las que ya he hablado). Pero un artista es un artista. Por cierto, como pista diré que son dos los motivos por los cuales la escena es imposible (parcialmente).

Bancaja - Niños corriendo Bancaja - Niños corriendo Bancaja - Niños Bancaja - Niño Bancaja - Planta

  • La Mezuzah. En el Deuteronomio, Dios ordenó a su pueblo que le rezara y le recordara en toda una serie de momentos y en particular al salir y entrar de casa. La Mezuzah es un pequeño recipiente que contiene las palabras citadas del Deuteronomio en 6,4-9 y 11,13-21, que se coloca en la jamba derecha de la puerta de la casa. En la práctica es un pergamino pequeño en que están inscritas, enrollado dentro de una cajita, que el judío tocaba al entrar y salir de casa y recitaba lo que muchas veces hemos oído en películas judías o de historia sagrada y que todo buen judío sabía y recitaba de memoria:

Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, es tu único Dios.
Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.
Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;
y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa,
y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. 
Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos;
y las escribirás en las jambas de tu casa, y en tus puertas.

Envidia da un pueblo que es capaz de mantener esto durante siglos. Así lo han hecho. ¡Ojala nosotros fuéramos capaces de hacer lo mismo!

Querría recalcar que la lectura de este texto debería producir en  nosotros, me refiero a personas de nuestra civilización no judía pero con una enorme influencia judía, como un pequeño escalofrío. No es tan extraño a nuestras costumbres, amigos míos. Algunos recordaréis que algo parecido nos enseñó nuestra madre en el siglo pasado, al salir de casa, al empezar un viaje (por el camino), al acostarte, al levantarte, al bendecir la mesa, con los escapularios casi olvidados (como frontales en tus ojos, es decir los filacterios de losjudíos);  todas y cada una de las veces a diario. ¿Cómo va el escalofrío al recordar? Si no lo sentís, es que estáis aletargados, amigos. Porque esto nos lo grabaron a fuego, es pura tradición española.

Las que sois padres y madres jóvenes no lo olvidéis, porque está en vuestras manos, tenéis ahí un camino re-escrito hace unos 2.600 años. No debe ser tan malo; a ellos les dura más de 3.000 años y a  nosotros, de momento 2.000.

Pues, bien, ahí abajo tenéis las Mezuzah que están incluidas en casas del Belén de Bancaja. Alguno habrá visto la Mezuzah en mis casas, y si no se ha fijado que lo mire de nuevo. Me encanta copiar, y más de un verdadero maestro.

Bancaja - Mezuzah Bancaja - Mezuzah Bancaja - Mezuzah

 

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